miércoles, 3 de febrero de 2010

Despedida

Pasaste por mi vida como un soplo de aire que me hizo renacer. Pero a diferencia de Ícaro tus alas se deshicieron para siempre. Demasiado pronto.  Apenas estábamos renaciendo. Los dos. Juntos. Tu paso por mi vida fue fugaz, efímero. Con el tiempo ese paso se va desvaneciendo.  Hago todo lo posible para que se desvanezca, para que desaparezca. Recordarlo todavía duele. Tal vez porque no tuvimos tiempo de construir nada juntos, de cumplir ninguno de nuestros sueños. Pero la impronta que dejó en mí, ahí está, en mis células, y no me abandonará jamás. Y tu despedida en el umbral de la muerte a más de mil de kilómetros de distancia sólo tú y yo la podemos comprender. Lo demás no importa.

5 comentarios:

MTeresa dijo...

Lo que verdaderamente importa son tus recuerdos.
Un saludo

MTeresa dijo...

Lo que verdaderamente importa son tus recuerdos.
Un saludo

nieves dijo...

No puedo imaginarme lo que sientes por tu pérdida, pero lo expresas muy bien por escrito. También yo tuve una relación muy corta con él. Estuvimos juntos en 4 o 5 ocasiones (algunas de sólo 2 días). Pero, a pesar de no coincidir en casi ningún aspecto de nuestras vidas (religión, política, ...) coincidimos en algo muy importante: la sinceridad y hablar mucho. ¡Qué importante es hablar, o escribir! ¡Cuántos problemas y sufrimientos evitaríamos hablando! Espero que tu blog mantenga aún más viva nuestra amistad, a pesar de la distancia. Y que todos tus seguidores, pocos pero escogidos, puedan compartir tus sentimientos e ideas. Tu amiga.

La Manivela Rota dijo...

He descubierto la forma de encontrarme con los que me han amado y ya no están. Los visito en mis sueños, aparecen y me hablan, y soy feliz por segundos o minutos, no lo sé, que se eternizan luego en la vigilia.
Enhorabuena por tu blog.
Te leo.
C.

Anónimo dijo...

Que bonito que el siga vivo de esta manera... un beso. Fátima