viernes, 17 de septiembre de 2010

Esperada lluvia

Está cayendo un chaparrón de campeonato. Toda la tarde.
Es una lluvia deseada desde hace tiempo, aquí en el campo. Ya tenía que haber llovido muchos días atrás. En estos campos resecos no brotal a hierba . Y si la hierba no  brota en esta época y lo hace más tarde, cuando ya se ha sembrado el cereal, se mezclan ambas semillas y son son un buen maridaje.
La tierra recibe hoy este agua con gusto y la engulle con avidez, para resarcirse de la sed que ha pasado y prepararse para el invierno. Una vez haya brotado la hierba y se acerque la hora de sembrar, se dejarán los campos limpios de todo rastrojo y se removerá la tierra para esponjarla, airearla, renovarla, preparándola así para recibir las simientes de donde brotará nueva vida.
Esto deberíamos hacer todos en esta época. Deshacernos de todas las malas hierbas que llevamos dentro y prepararnos para recibir las semillas que la vida quiera darnos y así renacer renovados en el  ciclo de la vida.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Tuve un sueño

Tuve un sueño, dormida o en duermevela, en el que oí la voz de mi abuela paterna, que murió cuando yo sólo tenía dos años, y vi su rostro, conocido por múltiples fotografías.
Su mal genio era conocido por todos -familia, vecinos, lugareños...- y en esta especie de sueño/estado alfa me espetaba con enojo, con una ira cargada de cariño, algo así como ¿no te da vergüenza llevar aquí dos meses y no haber ido a visitarnos ningún día al cementerio?
Glups.
Si me hubiera conocido de mayor sabría que no soy amante de los cementerios ni de visitar tumbas, a no ser que tengan alguna importancia histórica. Mis muertos amados, mis amados muertos, no están en ninguna tumba. Están haciendo su camino en otra dimensión y conmigo cuando hace falta.
A lo que iba.
Aquella especie de sueño produjo un gran efecto en mí. Lo percibí tan real que no pude por menos que levantarme de la cama y disponerme a ir al cementerio. He de decir que ya era hora de levantarse, pero me di prisa porque sentía como si un imán me atrajera hacia el cementerio, situado en las afueras del pueblo. Por el camino, un trayecto de unos quince minutos, fui recogiendo plantas y flores silvestres para no llegar allí con las manos vacías. Como si fuera de visita y me viera obligada a llevar algún obsequio. En el estado de flotación mental en que me encontraba percibí que a mi abuela le gustaría.
Entré en el pequeño cementerio, no sin cierto recelo, y con paso decidido y sin mirar a los lados me dirigí hacia donde se encuentran los restos de varios antepasados míos.  Una vez allí me quedé de pie como pasmada, dejé el material silvestre en el suelo porque no había donde ponerlo, y me quedé unos minutos quieta sin pensar en nada. ¿Creeréis que sentí una paz que hacía tiempo que no sentía? ¿Creeréis que sentí el amor de mis abuelos, que murieron siendo yo muy pequeña y de los que no guardo ningún recuerdo consciente?

Salí del cementerio con el mismo paso decidido y sin mirar a los lados que cuando había entrado. Pero algo había cambiado en mí.
Ahora voy cada semana allí a disfrutar de unos minutos de paz y de amor.
Todo esto porque tuve un sueño... ¿o tal vez no fue un sueño?

viernes, 27 de agosto de 2010

II PREMI JORDI PÀMIAS

II
PREMI
JORDI PÀMIAS
Primera. PODRAN OPTAR AL PREMI
"Jordi Pàmias" les obres de poesia originals
i inèdites, escrites en català per persones
majors de 18 anys.
Segona. LES OBRES que aspirin a
aquest premi hauran de tenir una extensió
mínima de 300 versos o màxima de 450.
Els treballs s’han de presentar en suport
informàtic juntament amb 6 còpies impreses,
enquadernades i amb les pàgines degudament
numerades, amb títol i pseudònim.
S’acompanyaran d’una plica tancada a
l’exterior de la qual hi gurarà el títol o lema
i a l’interior, la identi cació, l’adreça, el
correu-e i el telèfon de l’autor, a més a més
del títol original. Els treballs s’han d’adreçar
a l’entitat convocant dins d’un sobre amb la
cita “II convocatòria PREMI JORDI PÀMIAS”
Tercera. ELS AUTORS DE LES OBRES de
poesia presentades es comprometen a no retirarles
abans de fer-se públic el veredicte del jurat.
La presentació d'una obra comporta així mateix
que l'autor no té compromesos els seus drets
d'edició, que no ha estat presentada a cap altre
concurs pendent d'adjudicació i que no ha estat
premiada en altres concursos.
Quarta. L'IMPORT DEL PREMI serà de
2.000€. Aquest import estarà sotmès a la legislació
tributària vigent.
Cinquena. PAGÉS EDITORS publicarà l’obra
guanyadora i signarà un contracte d’edició
d’acord amb la llei de propietat intel·lectual i els
usos i costums.
Sisena. L'ADJUDICACIÓ DEL PREMI serà
feta per un jurat format per Albert Turull
(President), Josep Borrell, Robert Cama, Rosa
Fabregat, Francesc Pané i Claustre Oliveres
(Secretari).
Setena. EL JURAT DEL PREMI Jordi Pàmias
de poesia seguirà el procediment de votacions
successives ns a obtenir una majoria de vots a
favor d'una obra determinada que serà la
guanyadora. El premi no podrà ser dividit
en cap cas; el jurat, però, podrà declarar-lo
no adjudicat..
Vuitena. LES OBRES ASPIRANTS al
premi de poesia "Jordi Pàmias" hauran de
ser presentades abans del 17 de setembre de
2010 a l’Ajuntament de Guissona, Espai
Fassina, Plaça del Vell Pla, 7, 25210 Guissona
(La Segarra).
Novena. L'ADJUDICACIÓ DEL PREMI
Jordi Pàmias tindrà lloc el dissabte, 23
d’octubre de 2010. El veredicte del jurat
serà inapel·lable.
Desena. A PARTIR D’UN MES DESPRÉS
de l'adjudicació, i ns al 31 de desembre
de 2010, les obres no premiades
podran ser retirades de l’Ajuntament de
Guissona prèvia presentació del DNI de
l’autor. Passat aquest termini, l’Ajuntament
no es responsabilitza de la conservació dels
originals no retirats.
Onzena. LA PRESENTACIÓ dels originals
pressuposa l'acceptació de les bases i
dels drets i les obligacions que se'n deriven.
BASES BASES
BASES
BASESBASES

lunes, 2 de agosto de 2010

Toros y olé: polémica veraniega

Nunca me ha gustado el espectáculo llamado "corrida de toros".  Me parece cruel y me resulta sumamente repulsivo. Estoy en contra de hacer sufrir a los animales; incluso a los domésticos: he tenido perros y  cuando alguno ha  padecido una  enfermedad sin esperanza alguna de recuperación, con todo mi dolor lo he sacrificado. (La eutanasia con los animales no está prohibida. ¿Somos más caritativos con estos que con las personas? En fin, ese es otro tema.)
Volviendo a los toros. Cuando era jovencita, una mujer francesa me definió el toreo como "la lucha entre la inteligencia del hombre y la fuerza del toro". Me impresionó esta imagen y me gustó. Me pareció acertada.
Creo que en esta polémica -serpiente de verano, ¿no?- tanto los que defienden este "arte" como los que lo repudian por sádico tienen su punto de razón. 
Hay estampas del toreo, posturas del torero con la capa, la muleta o lo que sea, utilizando su inteligencia para dominar al fuerte animal, que son de una gran belleza. La estilización misma del propio torero, con su traje ajustado, su flexibilidad, su agilidad, sus  exagerados movimientos para someter al toro con elegancia son como imágenes salidas de un cuadro.
El asunto se estropea cuando empiezan a aparecer los torturadores. ¿Qué sentido tiene acribillar al animal a pinchazos? Imagino que se trata de facilitarle la tarea al torero: matar al toro. En estas circunstancias ya no se trata de la lucha entre la inteligencia del hombre y la fuerza del animal, se trata de una injusta lucha entre una criatura con toda su inteligencia y su fuerza y otra criatura con la fuerza mermada adrede y lentamente para regocijo de algunos.

Y yo me pregunto: ¿Por qué no nos quedamos con la estética del arte (esta vez sin comillas) del toreo y eliminamos el ensañamiento y la muerte?  Y si estos toros son criados con la finalidad de morir en la plaza, que el torero "se lo toree" hasta someterlo y entonces lo mate de una certera estocada. Entonces sí sería la inteligencia contra la fuerza, sin trampa ni cartón. Y si en algún caso la fuerza es superior a la inteligencia... bueno, esa es la regla del juego. Lo otro me parece una cobardía y una asquerosidad.
¡Ah!, y lo que más me abochorna y enardece es que lo llamen "fiesta nacional". Invito a los catalanes, y a los miembros de otras comunidades, que estén de acuerdo conmigo a que reivindiquen la abolición de este término.
Y no hablaré del movimiento de dinero que supone este espectáculo, porque ya me extendería demasiado.

sábado, 24 de julio de 2010

Extraordinaria velada poética. (Rara avis)

Anoche asistí, invitada, a una velada poética de lo más deliciosa y extraordinaria. Bajo las amplias ramas protectoras de un nogal, plantado hace veintisiete años por el dueño de la casa, un grupo heterogéneo de  personas -mujeres y hombres de todas las edades, incluso niños, que se portaron de maravilla- sentados en corro alrededor del tronco del nogal, al que jocosamente el grupo llama "el tótem", fue leyendo en voz alta un poema. Cada uno compartía con los demás un poema que le gustaba en especial, sólo por el placer de compartirlo. Había un poeta famoso, sentado entre los demás como un participante cualquiera.  Alguien leyó algún poema propio. Ningún aplauso después de cada lectura. Sólo un gran aplauso final al terminar la ronda. Se hicieron tres rondas.
¡Qué delicia -y qué cosa tan poco corriente- leer y escuchar poesía  con personas sin ego, sin vanidad, sin envidia, sin celos! Sólo el placer de la poesía y de la amistad. Bajo un totémico nogal y una espléndida luna llena. Placer desnudo de toda intención  salvo la de dar a conocer a otros un poema que por alguna razón te ha emocionado más que otro. Placer que impregnaba el ambiente,  se respiraba y se introducía en todos tus poros. 
Sólo conocía a dos personas del grupo, las que me invitaron a asistir, pero regresé a casa con una sensación de plenitud que hacía tiempo que no sentía. Regresé a casa con un montón de amigos, a muchos de los cuales tal vez no volveré a ver jamás o cuyo nombre ni siquiera sé. Pero el gozo de compartir poesía sin ego -algo tan difícil, tan escaso- nos unió para siempre.

viernes, 9 de julio de 2010

Toque a difuntos

Esta mañana, esperaba a que el campanario del pueblecito donde me encuentro diera las diez, cuando ha empezado a sonar. Pero al tercer toque ya me he dado cuenta de que no era el tercer cuarto. He dejado lo que estaba haciendo y me he parado a escuchar. Era un toque extraño para mí, no lograba captarle el ritmo. Eso sí: era un toque lento, acompasado, ceremonioso, triste. Una nota alta, una más baja, otra intermedia, otra... y otra... y otra...
El día había amanecido nublado y una densa capa de calor me envolvía. A esa hora ya reina el bullicio en la ciudad, pero no aquí . El silencio era absoluto salvo por el resonar de las campanas. Creo que hoy ni los pájaros cantaban.
De repente se me ha puesto la piel de gallina. Ayer me enteré de que había fallecido una anciana de 100 años, y aquellas campanas lo anunciaban al pueblo entero. Era el famoso antiguo toque de difuntos.
Una extraña melancolía se ha apoderado de mí.
En este pueblo están enterrados gran parte de mis antepasados, y era como si esas campanas sonaran por ellos y me dieran la bienvenida (macabra bienvenida, pero para mí  era dulce, amorosa...) ahora que  he decidido venir aquí a rescatar su memoria.
Han sido unos instantes de profunda y extraña emoción, pues no conocía a la persona fallecida.
Me parece excelente que se conserve la tradición de utilizar las campanas para comunicar noticias a todo el pueblo. Espero que las nuevas tecnologías no acaben con esta práctica.

jueves, 1 de julio de 2010

¿Todavía te decepciona la gente? Ilusa...

Pues sí, soy tan ilusa que todavía creo en la gente. Para empezar, si no  he hecho ningún daño a nadie, ¿por qué voy a pensar que alguien me lo va a hacer a mí? Hasta que me lo hacen, más o menos consciente o inconscientemente. Y entonces me derrumbo. Y me flagelo. Ilusa. Estúpida. Inocente. A tu edad... ¿todavía con el lirio en la mano?
Envidia, soberbia, egoísmo, ineptitud, y a veces simple estupidez, por no decir maldad. Todo aflora algún día, en algún momento, y aquella persona a la que no sólo tenías en gran estima sino por la que sentías admiración en el instante menos pensado cae en alguna de estas trampas que todos llevamos dentro y zas, te la pega. La puñalada trapera. 
Y una no aprende nunca. Y una está cada vez más cansada. Y una al final dice que se vayan todos allí donde huele mal, que es el lugar que les corresponde. Y una huye hacia otro lugar, en busca de una paz que sabe que no encontrará. Porque volverá a encontrarse con la envidia, la soberbia, el egoísmo, la ineptitud y a veces la simple estupidez por no decir maldad.
Porque en el fondo, una sabe que todo reside en una misma. Una sabe que allá adonde vaya estará siempre sola consigo misma. Una sabe que no hay nadie sino una misma. Y esto a veces da miedo.